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Whisky y Chocolate – Una pareja de polos opuestos

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El sabor del chocolate cubre las papilas gustativas, mientras los aromas y sabores del whisky, juegan con el paladar y el sentido del olfato.

Por: Christian Lemus / Publicista / Comunicador Social

Hay algo muy distintivo sobre una pareja dispareja, y es que llaman la atención a distancia. La perfecta armonía entre un huracán y una montaña, el chico malo con la niña buena o incluso, el amigo grande y tranquilo con el inquieto pequeño nos invitan a verlos con curiosidad. El camino que ha recorrido el whisky es muy largo, al igual que el del chocolate; ambos han llegado a puntos muy lejanos de donde comenzaron.

El whisky tuvo origen en Irlanda entre los siglos XIII y XV y rápidamente se extendió hasta Escocia a mediados de siglo. En sus inicios, no se le dejaba madurar y eso lo volvía más potente y con un sabor más rudo. Ciertamente no era visto tan refinado como lo vemos el día de hoy.

Con el tiempo, el whisky fue evolucionando de tal manera que se convirtió en una bebida más suave y mejor elaborada. En el siglo XIX, la industria del tan apreciado Brandy francés se vio afectada por la devastadora fuerza de la filoxera, un insecto parásito de la vid. Fueron tantos los daños, que el whisky se convirtió en el principal licor en muchos mercados, lo que le fue subiendo de categoría.

Por otra parte, el Theobroma Cacao es originario de las regiones de centro y Suramérica. Theobroma significa en latin “Comida de los dioses”, y para los habitantes de América precolombina, era un manjar digno de ese nombre.

Se dice que Moctezuma II tomaba chocolate en altas cantidades al igual que los nobles de su corte. Los españoles lo introdujeron a Europa alrededor del siglo XVII, donde se volvió bastante popular y se extendió a un gran número de países. Hoy en día no es manjar exclusivo de la nobleza, sino que puede ser apreciado por muchas personas alrededor del mundo.

Una bebida que pasó de ser algo popular a algo exclusivo, se mezcla hoy con una comida que era exclusiva y que ahora es popular. Es curioso cómo los caminos de ambos se juntan para realizar una unión tan compleja y deliciosa.

El sabor del chocolate cubre las papilas gustativas, mientras los aromas y sabores del whisky, juegan con el paladar y el sentido del olfato.

¿Cómo probarlos?

  • Primero, se recomienda que se sirva whisky (sin agua o hielo) en un vaso con curvas en forma de tulipán preferentemente, o una copa.
  • Luego, incline la copa o el vaso a modo que el whisky haga una capa en el vidrio por dentro para resaltar los olores.
  • Acerque la copa o el vaso a la nariz y sienta los olores del whisky un par de veces antes de tomar el primer sorbo. Al igual que otras bebidas alcohólicas, el whisky es creado para darle un gusto a los sentidos sin caer en excesos.
  • Ahora, tome un sorbo de whisky y muévalo dentro de la boca cubriendo el paladar, las encías y la lengua. Trate de detectar durante unos segundos los sabores que detecta. Puede agregar ahora un poco de agua para despertar más los olores.
  • Una vez termina de tomar el sorbo, espere unos segundos antes de colocar la primera pieza pequeña de chocolate en su lengua.
  • Deje que el chocolate se derrita un poco y sienta los sabores combinados. Justo antes que se derrita por completo, tome otro sorbo y sienta la combinación de ambos en el paladar.
  • Al terminar el sorbo de whisky con chocolate, intente identificar los sabores y aromas de ambos. Deje que los sabores y aromas desaparezcan antes de repetir el proceso.

¿Cómo combinarlos?

Según liquor.com, se puede combinar un chocolate cacao 70% con un whiskey irlandés de 12 años. El balance entre chocolate amargo y un whisky un poco dulce, juegan bien juntos. También puede juntar el whisky de malta con trozos de chocolate con almendras. ¿Cuál es tu combinación favorita? ¿Hay alguna que tú has probado? Déjanos tus comentarios en la fan page de Candela Magazine y ¡A tu salud!