Secretos de Sissi

Mente sana en un cuerpo bello y sano

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Por: Sissi Fleitas

Hacía ya un buen rato que no veía  a mi manicurista de siempre, hasta que por fin saqué mi cita, llegué a mi hora y ella salió a saludarme.  Se veía radiante.  Cinco minutos más tarde, me contó que después de una relación de 11 años, finalmente había terminado con su marido que era 22 años mayor que ella y que estaba saliendo con un chico de su misma edad, guapísimo.

Me contó que sus padecimientos físicos, que eran muchos, habían desaparecido y que a pesar de no estar del todo enamorada, la vida le había cambiado.  Además, había regresado al gimnasio.  Estaba alegre, ilusionada… en fin,  me encontré con otra persona.

Cuando la mente se modifica, el cuerpo cambia. Justamente eso fue lo que le pasó a mi manicurista.  Hipócrates, un famoso griego que vivió hace más de 2500 años,  decía que “mente sana, cuerpo sano”, y tenía razón.

Siempre que te vengan a la mente  pensamientos negativos, debes combatirlos inmediatamente.  Nuestros pensamientos positivos son los que hacen generar y poner en actividad las sustancias químicas necesarias para el buen funcionamiento de nuestro cuerpo.   Hay que alimentar la mente con pensamientos positivos.

¿Tienes miedo, te enojaste o estás tenso?  Peor para ti.  Tus  órganos producirán toxinas  que bloquearán tus canales de  energía.  Sonreír,  sea cual sea la razón que provoca tu sonrisa, es importante para que te sientas bien, lleno de amor, feliz y así puedas repartir felicidad  a los que te rodean.

A pesar de que la tristeza, temor, resentimiento, celos, estrés, rencor y depresión son emociones inherentes al ser humano, lamentablemente nos afectan de forma negativa.  Nos hacen daño, tanto física como emocionalmente.  Por eso los problemas hay que resolverlos.  Los problemas son como una calle inundada de agua sucia que no tiene por donde salir, hay que canalizarlos.  El cambio es bueno.

Además, las emociones negativas afectan nuestro aspecto físico, nuestra belleza.  En la piel, por ejemplo, se refleja cuando comienza a perder ese brillo natural.  Si normalmente tienes granitos, tu organismo producirá más, tu apetito aumentará y puede que se te caiga hasta el cabello.  De las nuevas arrugas que tendrás, mejor ni te cuento.  Cuando estás feliz, cuando actúas de forma positiva, sucede todo lo contrario, hasta los ojos te brillan.

Los médicos lo han comprobado.  Cuando  vivimos en un estrés constante  nuestro cuerpo se vuelve vulnerable a toda clase de enfermedades y se debilita. Luego queremos remediarlo y ya es muy tarde, los daños pueden llegar a hacerse irreversibles.

Con este artículo de mis “Secretos”, queda claro que hay que hacer lo que nos haga felices, olvidándonos de tapujos sociales y si se puede, sin herir a terceros.  Ser feliz no sólo reduce el riesgo de un ataque cardiaco, sino que nos embellece por dentro.

Existen estudios médicos que afirman que la relación entre el corazón, que late sin parar, y los sentimientos,  va mucho más allá de historias como las de Romeo y Julieta.

No hay duda de que la felicidad y las emociones positivas son parte de la belleza y , “la belleza viene de adentro hacia afuera”,

SISSI

Las opiniones expresadas en este artículo no han sido evaluadas por la FDA. Bajo ninguna circunstancia, este artículo o los productos mencionados en él, diagnostican, tratan, curan o previenen enfermedades.