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Feng Shui en la Decoración Navideña

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Pocas personas asociarían de entrada la celebración de la Navidad y el Feng Shui, ya que son de origen muy diferente. El Feng Shui, ese interesante arte popular chino que consiste en distribuir los objetos para fomentar la armonía y la buena suerte y que se ha vuelto más que popular en el mundo entero, asegura que es tan importante vaciar como llenar, porque si no vacías, no podrás llenar… “Si deseas que algo nuevo llegue a tu vida, haz espacio para recibirlo”.

Una de sus premisas dice que para que la abundancia llegue a tu vida, debes deshacerte de todo lo viejo y evitar acumular objetos inservibles. Quédate solamente con aquello que verdaderamente necesitas y si es posible, que verdaderamente ames.

Feng, significa “viento”; y, Shui, “agua” y literalmente es considerado por algunos una ciencia que comenzó a practicarse hace más de 4000 años en China, con la pretensión de utilizar las leyes del cielo, o sea, la Astronomía; y, las leyes de la tierra, la Geografía, para así mejorar la vida diaria, dándole la bienvenida al Qi positivo, que según los chinos, es una energía que fluye continuamente por la naturaleza, cuya interrupción en nuestro cuerpo por ejemplo, puede causarnos trastornos físicos y psicológicos. Y tiene su sentido. Todo el mundo habla de él, desde los grandes arquitectos de nuestros tiempos, hasta los curanderos, pasando por amas de casa que quieren que en su “hogar, dulce hogar”, la energía simplemente fluya, que haya prosperidad.

La navidad, por su parte, es una de las festividades más importantes del cristianismo. ¿Hay alguna manera, entonces, de aplicar el Feng Shui sin traicionar la Navidad? Fácilmente. En torno a esta fiesta, también se desarrolla la celebración del año nuevo, por lo tanto, en China y en todo el mundo donde hay una comunidad china, es igual.

Se tiene en común la celebración del solsticio del invierno, es decir, el nacimiento del nuevo año celestial, ya que es el momento en que el sol empieza a estar más y más cerca de la Tierra. Es el momento del nacimiento de la luz tanto en el cristianismo como en las religiones que lo antecedieron.

Por lo tanto, basta con incorporar elementos que siendo poderosos en el Feng Shui, queden integrados dentro de la decoración navideña. Por ejemplo, los colores tradicionales de la buena fortuna y la abundancia en China son el rojo y el dorado; así como el púrpura o el verde brillante.

Aportar tantos elementos en estos colores como podamos, aumentará el Chi y generará una sensación de vitalidad y alegría. De hecho, la intención es la misma en ambas culturas: usar adornos, comida y encuentros como elementos activadores que atraigan la buena fortuna. Un ejemplo universal de esto puede ser el hecho de tener una fuente con turrones o dulces cerca de la puerta como símbolo de bienvenida e insistir para que todos los que lleguen tomen alguno.

Prosperidad es abundancia

Atraer la prosperidad en el inicio de un nuevo ciclo es un afán universal, entendiéndola como abundancia de medios materiales, de salud, energía, amor y creatividad. Por ello, la asociación de la comida con la abundancia es tan antigua como la humanidad; pero no es tan importante el tipo o la cantidad de alimentos, como lo es el entorno.
Adornemos en estos días el espacio de forma poco habitual, que las habitaciones y, en especial el comedor, transmitan una atmósfera de ocasión especial. Cambia muebles de sitio, mueve los cuadros, sitúa los elementos de forma diferente. Desplegar los recursos ocultos para que el nuevo año traiga nuevas oportunidades. ¿Cómo lograrlo? Usando aquellos manteles, cuberterías, etc. que durante el año, se usen menos, convirtiendo la ocasión en algo especial.

¿Qué hacer si no tenemos cubertería de la abuela, ni manteles de hilo? Lo importante es la intención y la atmósfera que se cree: usa manteles desechables de colores divertidos, cocina algún alimento menos habitual en tu dieta, intenta reunir personas a las que hace tiempo que no ves… convierte el momento en algo especial para que los próximos meses sean también un flujo de nuevas oportunidades, nuevos encuentros y mucho disfrute.

Adornos y símbolos

Dentro del Feng Shui, el uso del fuego y la iluminación son importantes instrumentos de potenciar el Chi. Usa símbolos que encarnen los logros que deseas obtener y, especialmente, velas para potenciar aquellas áreas del bagua que desees que sean especialmente potentes durante el próximo año a nivel material, emocional o espiritual, usando para ello objetos o combinación de objetos y colócalos en un lugar destacado de tu casa como si fueran un adorno más.

Son lo que en la Escuela Europea de Feng Shui llamamos, símbolos personales, es decir, elementos que tienen un valor específico por lo que encarnan o por lo que representan para la persona. Por ejemplo, si deseas logros en el área de conocimiento puedes colocar un libro abierto con una vela cerca y algunas flores formando una composición. Una planta de navidad de color rojo, con una vela dorada y un coche de juguete puede ayudar al cambio de coche. Puedes utilizar una casita de juguete o de chocolate para atraer una nueva vivienda. O un arreglo donde reinen los elementos en pares puede ser un buen símbolo para atraer o mantener la pareja.

Usa acebo, muérdago o pinaza como elementos de perdurabilidad y persistencia. Velas para aportar calidez. Bolas de colores para dar brillo y alegría. Recupera un espíritu algo infantil que permita que el Chi fluya libremente en forma de creatividad. Olvida el tópico anti-navidad y genera por unos días un espacio personal de armonía donde pueda reinar el espíritu de lograr un año próspero, lleno de salud y felicidad que impregna tanto las festividades chinas como nuestras festividades navideñas. Recuerda que la felicitación que se usa es la misma en ambas culturas: ¡Feliz y próspero año nuevo!